Mucho tiempo atrás, mucho antes de que Jesús de Nazareth cambiara el rumbo de la historia, los griegos comenzaron a adorar a la diosa Tyche, la caprichosa Fortuna para los Romanos. El paso de la Grecia clásica a la Grecia helenística supuso un gran trauma para los habitantes de las Polis griegas. Las preocupaciones, temores e incertidumbre de los ciudadanos griegos crecían al mismo ritmo que las conquistas de Alejandro en Asia. Ya nadie se sentía seguro en su casa. "Siempre que el espacio se ensancha, el alma se tensa."Tiempo de crisis, llueven bombas de racimo.
Ya nadie puede creer en el advenimiento de un nuevo mesias. Dios ha muerto o definitivamente ha dado la espalda a los humanos. Hace siglos que ha perdido la fe en la especie humana, si es que alguna vez la tuvo. El capitalismo salvaje de los últimos dos siglos indigesta a los cientos de millones de personas que no tienen ni una miga de pan que llevarse a la boca. La fortuna se ha metamorfoseado en una blackberry en el bolsillo de un político o de un empresario. La deslocalización hace que alcemos nuestra mirada hacia los agujeros negros del espacio. Casi nadie esta a salvo en el planeta tierra. Al menos mientras siga existiendo gente que se cree con el derecho de matar y de arruinar la vida de
otra gente.

Te pillé!!!
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