
Continuamos con una sección que bien podríamos denominar "citas que deberían ser célebres".
Hoy le toca el turno a Henry Miller que, entre polvo y polvo, aun tuvo tiempo para plasmar por escrito lecciones acerca de cómo vivir.
Una pildora de epicureismo y filosofía oriental extraida del Sexus.
"Cuando cesa el dolor, la vida parece espléndida, aun sin dinero ni amigos ni ambiciones elevadas. Simplemente respirar con facilidad, caminar sin un espasmo o una punzada repentinos. Entonces los cisnes son muy bellos; los árboles también. Hasta los automóviles. La vida se desliza sobre patines de ruedas; la tierra está grávida y produce constantemente nuevos campos de espacio magnético. ¡Ved como inclina el viento las menudas briznas de hierba! Cada brizna es sensible; todo responde. Si la propia tierra sintiera dolor, no podríamos hacer nada para remediarlo. Los planetas nunca tienen dolor de oídos; son inmunes si bien llevan dentro dolor y sufrimiento indecibles".

No hay comentarios:
Publicar un comentario